Molinetes, lectoras RFID y cerraduras magnéticas se prueban en sitio, con el personal del edificio presente, antes de dar por cerrada la instalación.
Cada instalación de control de acceso depende de equipos que deben responder durante años en un lobby con cientos de personas al día. Por eso trabajamos con fabricantes y distribuidores que conocemos de cerca: sus molinetes, lectoras RFID y cerraduras magnéticas ya están operando en edificios corporativos de Asunción, y sabemos cómo se comportan cuando hay que integrarlos con el sistema de incendios o con el registro de asistencia del personal.
Proveedores de barreras de acero inoxidable y torniquetes de trípode que usamos en lobbies de alto tránsito. Conocemos los tiempos de entrega de repuestos y la compatibilidad de sus controladoras con lectores de tarjeta de terceros.
Casas especializadas en credenciales de proximidad, lectores de huella y módulos de reconocimiento facial. Nos permiten elegir el formato de credencial según el edificio, sin atar al cliente a un solo estándar.
Líneas de cerraduras electromagnéticas de 300 y 600 libras, botones de salida y contactos de puerta que instalamos en salas de servidores, archivos y accesos restringidos. Verificamos el comportamiento ante corte de energía antes de cerrar cualquier proyecto.
Plataformas que conectan el hardware con el sistema de asistencia, la nómina y el panel de incendios del edificio. Trabajamos con integradores locales que dan soporte en horario laboral y responden ante una falla en recepción.
La seguridad física no se resuelve con un solo equipo. Se resuelve con criterio de instalación, compatibilidad entre sistemas y una puesta en marcha que no interrumpa la operación del edificio.
Molinetes, lectoras RFID, biometría y cerraduras magnéticas conviven en un mismo panel. Configuramos cada acceso para que el flujo peatonal del lobby, los pisos y las áreas restringidas respondan a una sola lógica, sin depender de software aislado.
Trabajamos por etapas y en horarios de baja circulación. Los molinetes de acero inoxidable se anclan a piso existente, el cableado se canaliza sin romper terminaciones y las pruebas se hacen con personal real antes de liberar el acceso.
Una cerradura magnética que bloquea la sala de servidores también debe abrir cuando suena la alarma de incendio. Vinculamos el control de acceso al panel de detección para que la restricción no se convierta en un riesgo durante una emergencia.
Cada ingreso queda con usuario, fecha y hora. El sistema exporta planillas de asistencia y reportes de auditoría por período, así que el área administrativa consulta la ocupación por sector sin pedir informes manuales a recepción.
Dejamos documentada la configuración de cada equipo y el modelo de tarjeta o credencial en uso. Cuando hace falta reemplazar una lectora o sumar un acceso, la intervención no obliga a rehacer todo el sistema.
Revisamos planos, cantidad de personas por hora pico y puntos de acceso previstos. Con eso definimos qué equipos hacen falta y qué no, para que el proyecto no crezca en costos por componentes que el edificio no necesita.