Desde la visita técnica hasta la puesta en marcha, cada etapa de un proyecto de molinetes, lectoras RFID o cerraduras magnéticas sigue un orden previsible. Aquí detallamos qué ocurre en cada fase, qué necesitamos del edificio y qué puede esperar el equipo de administración durante la obra.
Cada edificio corporativo tiene su propio ritmo: horarios de ingreso, cantidad de personas por turno, sectores restringidos y normas internas de seguridad. Por eso trabajamos con una secuencia fija de etapas, con fechas acordadas antes de mover una sola herramienta y con entregables concretos en cada corte.
Recorremos accesos peatonales, escaleras, ascensores y puertas críticas. Medimos ancho de paso, tipo de muro o marco, disponibilidad de canalizaciones y puntos eléctricos. De esta visita salen los planos de implantación y la lista de equipos compatibles con la infraestructura existente.
Con los datos del relevamiento armamos el alcance por sector: cuántos molinetes, cuántas lectoras RFID, si hace falta biometría para asistencia y qué puertas llevan cerradura magnética. Se acuerda el calendario de obra, las ventanas de trabajo fuera de horario y los responsables de cada área del edificio.
Antes de montar cualquier dispositivo se ejecutan canalizaciones, pasacables y puntos de energía. En edificios en operación esto se hace por etapas y de noche cuando el lobby o los pisos no pueden quedar bloqueados. Es la fase que más condiciona el resto del cronograma.
Montamos los molinetes de acero inoxidable sobre las bases niveladas, fijamos las lectoras de tarjetas de proximidad y colocamos las cerraduras electromagnéticas con botón de salida interior. Cada puerta crítica queda vinculada al panel de incendios para liberación automática ante una evacuación.
Cargamos el padrón de empleados, definimos perfiles por piso o sector y configuramos los modos de operación: libre en horario laboral, restringido fuera de horario, y registro de visitantes con tarjeta temporal. El sistema de asistencia queda enlazado al área de recursos humanos.
Hacemos pruebas de flujo en hora pico, verificamos la liberación por evento de incendio y entregamos reportes de auditoría de accesos. Capacitamos al personal de recepción y de seguridad, y dejamos documentación con planos, credenciales de administración y protocolo de soporte posterior.
Los plazos varían según la cantidad de accesos y las restricciones de obra del edificio. En torres con actividad continua, la fase de cableado suele extenderse más que el montaje de equipos.
Coordinar una visita técnicaLa visita técnica es el punto de partida. Revisamos accesos peatonales, cantidad de personas por hora pico, rutas de evacuación y la infraestructura eléctrica disponible en cada lobby. Con esos datos armamos el plano de instalación y confirmamos qué equipos entran sin obra mayor.
Si el edificio opera mientras trabajamos, coordinamos las tareas por franjas para no cortar el ingreso de empleados ni la atención en recepción.
Coordinar visita técnicaVer también el kit de acceso peatonal y cómo trabajamos en edificios corporativos.
Antes de firmar el acta de inicio conviene dejar por escrito el alcance real del trabajo. Estas son las precisiones que aplicamos en cada proyecto de molinetes, lectoras RFID y cerraduras magnéticas en edificios corporativos de Asunción, para que ninguna parte asuma algo que la otra no acordó.